Ser mamá, podría ser…

Ser mamá:

Ser madre es un cúmulo de novedades que, cada una, ordenará a su manera.
Es ilusión y preocupación, paz infinita y cansancio absoluto. Planificar y estar absorbida, es no salir de casa pensando sólo en tí.
Expansión, revolución y redefinir los cimientos. Limpiar, enseñar. Obnubilarte. Aprender cómo vuelan los pájaros y los perros hacen guau guau, pero de verdad. Es tener prisa y que se te pasen muy lentos los días. Parar a vivir. Conectar.
Comparación y disfrute. Es estar triste y sola. Ser juzgada. Y ser arropada. Reír a carcajadas, llenarte de sorpresas. Enternecerte. Bailar con todo el cuerpo. Trabajar sin cesar. Cantar en bucle.  Es miedo y la ausencia total del mismo: te sientes capaz de todo. Es lucha, entrega, pasión. Protección animal.
Responsabilidad. Cuidar, velar. Enloquecer, gritar, dudar. Desorden y abrazar para que pase todo. Ser casa.

Pasar un duelo y olvidarte de tu yo de antes para elaborar uno nuevo. Reinventarse.
Es difícil comprender que vas a ser el centro del universo para alguien.
Abruma. Vas a transmitir algo muy importante que se llama apego, que
es imprescindible que sea seguro para que sea sano. Será la herencia real que dejes. Por eso te tienes que cuidar.

Ser madre es amor extremo. A veces, hasta duele.  Ser madre es una
experiencia muy intensa y poderosa.

Feliz día a las madres que no quieren serlo, a las que no pueden gestar,
a las que perdieron a sus hijos, a las que adoptan y a las que están embarazadas; a las mamás solteras, a las de cualquier orientación sexual, a las mujeres que maternan, acompañan y respetan.

Hoy y siempre. Porque la vida no para.

Jadra A. Sanz

M-22844