La responsabilidad individual.

¡Buenas, MásQuePsicos!

En Madrid, muchos probablemente nos hemos quedado pensando en qué podemos hacer cada uno para avanzar en cada una de las fases y ganarle al virus. Hoy vamos a hablar de la necesidad de certidumbre y de cómo esto en ocasiones se convierte en algo a aprender a gestionar dado que no siempre podemos tener la certeza de que todo vaya a ocurrir como pensamos.

En este sentido, el control parece nuestro máximo aliado dado que muchas veces nos coloca en una posición de seguridad ante situaciones donde hay mucha incertidumbre. Sin embargo, en otras ocasiones, puede convertirse en nuestro peor enemigo. En una situación como ésta, donde hay pocas cosas controlables a nuestro alcance, lo más adecuado es colocarnos en una perspectiva de responsabilidad individual, donde cada uno podemos ir aportando nuestro granito de arena a una realidad, que como bien dicen por ahí, la paramos entre todos.

Es cierto que, en muchas ocasiones, la responsabilidad como rasgo de personalidad esconde determinados ambientes donde ésta misma se ha visto favorecida y reforzada. Esto quiere decir, que muchas veces podemos pedirle al otro “sé responsable por el grupo”, pero es importante que entendamos que esto es un valor que se aprende y, por tanto, se enseña a través de sistemas relacionales. Reflexionemos sobre qué podemos hacer como agentes activos y si no lo estamos haciendo, qué podemos poner en marcha para colaborar colectivamente. 

¿Y tú qué haces para aportar tu granito de arena?

Hay salida.

Marina Marhuenda

 M-34252