Efecto camello.

Tratar de controlar lo que pensamos y, especialmente, lo que no pensamos es algo frecuente en trastornos de ansiedad como el TOC, entre otros.

Se conoce como efecto camello a esa lucha constante por no pensar en algo que tiene como resultado una mayor presencia de dicho pensamiento en nuestra cabeza.

Entonces, ¿no puedo tener ningún control sobre mis pensamientos?

¡Claro que sí! La mayoría de pensamientos aparecen de forma automática sin que podamos hacer nada por evitarlos, sin embargo, nuestra forma de responder ante ellos determinará tanto su presencia como el malestar que estos nos generan. Y la buena noticia es que esto sí depende de nosotros.

Este es un trabajo complicado, pero os dejamos algunas estrategias que pueden ayudaros:

1. Evita juzgar tu pensamiento y darle una importancia mayor a la que tiene. Un pensamiento solo es un pensamiento.

2. No trates de evitar pensar en ello, deja a tus pensamientos ir y venir de forma libre, ya que así es como permanecerán el menor tiempo en tu cabeza.

3. En lugar de centrarte en no pensar en ello, intenta buscar pensamientos alternativos. No podemos pensar en dos cosas a la vez.

4. No te desesperes si los pensamientos vuelven a venir, del mismo modo volverán a irse si no interferimos en su camino.

Como decíamos, entendemos que esta pelea constante con nuestros pensamientos puede ser agotadora. Si te sientes identificad@, contacta con nosotras y te ayudaremos con ello.

HAY SALIDA.

Equipo de MásQuePsicología