Emociones: Qué son y para qué sirven

Emociones: Qué son y para qué sirven

¿ HAY EMOCIONES BUENAS Y MALAS?

Las emociones son respuestas de nuestro cuerpo que se activan cuando ocurren acontecimientos tanto externos (el niño gritando, mi amiga llorando…) como internos (mis propios pensamientos). La verdadera pregunta es, sabiendo esto, ¿hay emociones buenas y emociones malas?

Lo primero de todo ¿los animales tienen emociones?

Probablemente todos hemos llegado a la conclusión de que sí.

Bien, vamos a centrarnos en aquellas que se suelen llamar “negativas” o “malas”, por ejemplo, el miedo. ¿Por qué creéis que nos paramos en un paso de cebra para dejar pasar a un coche o miramos a ambos lados antes de cruzar, en vez de cruzar siempre sin mirar? ¿Por qué los animales se camuflan con su entorno para no ser vistos? O ¿por qué la gacela huye cuando ve al león aparecer en la sabana? Eso es el miedo MásQuePsicos, y el miedo es una respuesta emocional tremendamente adaptativa y necesaria para nuestra supervivencia, como vemos.

Ahora pasemos al enfado, si nos ponemos a pensar en lo que nos señala el enfado ¿qué pensáis? ¿Nos enfadamos por cosas que no son importantes para nosotros o por las que lo son? El enfado nos indica que algo que es importante para nosotros no está funcionando o no se ha producido como nos gustaría, si no reaccionamos emocionalmente ante un hecho, probablemente es porque ese hecho no es relevante para nosotros.

Lo importante no es si las emociones son positivas o negativas, sino entender que todas ellas son adaptativas y necesarias para nuestra supervivencia y buen funcionamiento. Si tienes algún problema con la gestión de cualquier emoción, no dudes en contactarnos.

Hay salida.

Marina Marhuenda

M-34252

Ciberabuso y Tecnofilia

Ciberabuso y Tecnofilia

¡Hola, MásQuePsicos!

¿Sabéis que es la tecnofilia o el ciberabuso?

Es la dependencia del uso del mundo virtual y las nuevas tecnologías, hasta tal punto que separarse de ellas durante el día puede generar una gran ansiedad.

Como adultos, hay un gran componente de responsabilidad, dado que los niños aprenden mediante observación. Es cierto, que es difícil luchar contra algo que se nos ha impuesto en la sociedad como son las nuevas tecnologías. No obstante, debido a que tenemos que asumir que estamos dentro de la era digital y también, ésta, nos puede aportar muchos beneficios, es importante que usemos la tecnología con sentido común y esto se lo enseñemos a los más peques.

Desde MásQuePsicología queremos lanzaros una serie de Tips que os pueden ser muy útiles en la interacción de la utilización de las nuevas tecnologías:

  • Prediquemos con el ejemplo: sí los niños ven que estamos todo el día enganchados al móvil, probablemente ellos asuman que eso es lo normal.
  • Conectemos en lo simple: es cierto que la conciliación familiar es complicada en la actualidad, pero, aprovechemos el tiempo que pasamos con nuestros hijos en conversar con ellos, en jugar, en compartir experiencias y en crear recuerdos juntos.
  • Tiempo y límites, nuestro mejor aliado: al igual que nosotros tenemos que ser conscientes de cuánto tiempo invertimos en el uso de las nuevas tecnologías, pongamos un tiempo y unas horas al día en las que ellos puedan disfrutarlas. También es conveniente que los dispositivos estén en espacios comunes, y sí son muy pequeños sean compartidos con adultos.
  • Informar de los riesgos y de las normas: se les debe explicar a los niños los posibles riesgos y limitaciones al navegar por internet. Además, como adultos, dotarnos de una seguridad virtual que respalde esta navegación.
  • Adaptación: los dispositivos deben ser adecuados al nivel de desarrollo de los niños y necesidades de aprendizaje.
  • Pensamiento crítico: las nuevas tecnologías pueden aportarnos mucho conocimiento, pero hay que advertirles que no todo lo que está en internet es fiable, y que siendo críticos y buscando en otros lugares, como por ejemplo los libros, pueden ampliar su perspectiva.

Si quieres saber más sobre cómo gestionar la interacción con las nuevas tecnologías o te surge alguna duda al respecto, no dudes en ponerte en contacto con nosotras.

Hay salida.

Rocío Moreno

M-29813

Obesidad y regulación emocional

Obesidad y regulación emocional

¡ Hola MásQuePsicos !

¿Pensáis que la obesidad puede ser un problema psicológico?

La obesidad es un exceso de grasa corporal y, aunque puede ser desarrollada por una enfermedad física, en numerosas ocasiones responde más a un problema de regulación emocional.

 Normalmente, nos suceden hechos estresantes en nuestro día a día que hacen que realicemos ciertas conductas para aliviar ese estrés y regularnos o gestionar nuestras emociones. Una forma de hacerlo es precisamente comer.

¿Por qué comer? 

Bien, la comida, a diferencia de otros acontecimientos que no podemos controlar (como la bronca de tu jefe o el típico comentario de turno que molesta), es un estímulo fácilmente accesible, apetitivo y controlable y, además, con un poder altamente regulador.

¿Qué ocurre? 

Que tras estos sucesos generadores de ansiedad, tendemos a comer para regularlos, lo que automáticamente alivia ese malestar pero que solo funciona a corto plazo, ya que a largo plazo nos encontramos con sentimientos de culpa y, en general, baja autoestima e insatisfacción con la imagen corporal. 

Más de uno tenemos el típico amigo que deja de fumar, y como consecuencia, empieza a engordar. No engordamos por el hecho de haber dejado de fumar sino por el hecho de haber empezado a comer como forma de regular esa ansiedad que previamente regulaba el tabaco.

Es necesario aprender a identificar y gestionar nuestras emociones y a resolver problemas de una forma eficaz para eliminar los atracones ya que la mayor parte de la población no ha aprendido a regularse de otra manera.

Hay salida.

Marina Marhuenda

M-34252

Capital emocional

Capital emocional

¡ Hola, MásQuePsicos ! 

¿Sabéis qué es el Capital Emocional? Son aquellas emociones y experiencias que definen cómo construir nuestra percepción, así como interactuar, interpretar, expresar y experimentar la propia realidad.

Es un proceso que se moviliza de dentro a fuera, aportando reflexividad y un estilo de afrontamiento sobre algo que nos ocurre. Los padres deben potenciar que desde pequeños, los niños aprendan a gestionar sus emociones, no solo con la identificación, sino también desde el entendimiento y el manejo de las mismas.

Cada experiencia es subjetiva y personal, y ocurre por acontecimientos únicos y relacionados con la experiencia social, de ahí que la regulación y conexión emocional paterna sea tan importante. La receta perfecta que podemos enseñarles a los niños tiene como ingredientes estrella:

  • Subtitular  su experiencia para que puedan contextualizarla e integrarla.
  • El buen humor.
  • Encontrar el disfrute en las cosas sencillas y en situaciones presentes que vivimos.

️ Se ha comprobado que desarrollar el capital emocional a la larga, facilita una mejor adaptación en situaciones novedosas y se refuerzan los vínculos sociales. Además, ensanchan nuestro horizonte intelectual y nos permiten resolver con mayor facilidad los problemas.

Invertir en el desarrollo del capital emocional de nuestros hijos es algo necesario en la sociedad en la que estamos, aporta valor para su futuro personal, laboral y social. En realidad, se trata de que aprendan a vivir emocionalmente inteligentes para que tengan recursos y una buena estabilidad psicológica el día de mañana.

Hay salida.

Rocío Moreno

 M-29813

Los celos

Los celos

Hola, MásQuePsicos! 

Seguramente has escuchado alguna vez que los celos son algo normal en una relación con argumentos tales como “Si no los sientes es que no quieres lo suficiente a la otra persona” o “Si me dan motivos, sí soy celoso”. Podríamos considerar estas frases como mitos culturales donde se fomenta el estar preocupado y en alerta como un modo correcto de expresar amor. En muchos entornos, estar detrás de algo permanente e insistentemente, se valora positivamente y puede ser interiorizado como válido para después aplicarlo en nuestras relaciones de pareja. Es decir, si estoy en contacto contigo a todas horas y necesito saber tus movimientos, lo hago porque te quiero y porque realmente me importas.

¿Sabes de dónde parten los celos? 

De la inseguridad de uno mismo, de la ansiedad interna. Ésta se irá haciendo extensiva a la persona que quiero y también a mi entorno más inmediato. Muchas personas que han sufrido la infidelidad de su pareja dicen que, desde entonces, y con razón, se han convertido en personas celosas. Bien, es justo esto lo que estamos abordando. Se ha generado una inseguridad en ti, pues piensas que te podría volver a pasar otra vez y es por ello que experimentas emociones como ira, miedo o preocupación ante factores externos. Es normal que duela la traición, pero ésta ha de ser trabajada para no caer en la creencia de que, teniendo todo bajo control, estoy seguro, gano amor y me prevengo del daño


Queda claro que los celos no son adecuados en una relación, pues no tienen que ver con el amor y, principalmente, se generan a raíz de una inseguridad interna que, seguramente, sea previa a la relación en la que estamos sufriendo estos celos.

Entonces , ¿cómo sé que son celos lo que estoy sufriendo? 

Los celos que manifiesta una persona corresponden a 3 factores principales: 

  • Miedo a la soledad
  • Baja Autoestima
  • Dependencia emocional


Como puedes ver, están interelacionados.

Normalmente una persona celosa piensa que su pareja se fija en personas que para sí mismo son “mejores” y circunscribe ese “ser mejor” a ser más guapo, más alto, más fuerte, más adinerado, más capaz.

Desde luego que las relaciones de amor maduro y profundo no se basan en esos aspectos superficiales, subjetivos y externos. Más bien aquello que nos hace querer unirnos a otro semejante tiene que ver con compartir valores, proyectos de vida, personalidades y estilos de apego compatibles… Digamos que todo lo demás es un “plus” pero no es aquello que construye y asienta .
Estar en pareja por miedo a estar solo es lo mismo que llenar huecos, ese vacío interno que todos hemos sentido alguna vez pero que, en este caso, en vez de afrontarse, se tapa. 

La baja autoestima es algo que se genera en casa, cuando somos pequeños, no es algo que aparece de repente y tampoco es algo que tenga que sanar otra persona que no seamos nosotros mismos .

La dependencia emocional es una consecuencia de lo anterior. No poder desarrollarnos de manera individual y DEPENDER de una compañía para creer en nosotros, para sentirnos seguros, para motivarnos y avanzar es sin duda algo doloroso y muy arriesgado. 

Si quieres tratar este malestar, sabes que puedes contactar con nosotras.

Hay salida.

Jadra A. Sanz

M-22844