La responsabilidad individual.

La responsabilidad individual.

¡Buenas, MásQuePsicos!

En Madrid, muchos probablemente nos hemos quedado pensando en qué podemos hacer cada uno para avanzar en cada una de las fases y ganarle al virus. Hoy vamos a hablar de la necesidad de certidumbre y de cómo esto en ocasiones se convierte en algo a aprender a gestionar dado que no siempre podemos tener la certeza de que todo vaya a ocurrir como pensamos.

En este sentido, el control parece nuestro máximo aliado dado que muchas veces nos coloca en una posición de seguridad ante situaciones donde hay mucha incertidumbre. Sin embargo, en otras ocasiones, puede convertirse en nuestro peor enemigo. En una situación como ésta, donde hay pocas cosas controlables a nuestro alcance, lo más adecuado es colocarnos en una perspectiva de responsabilidad individual, donde cada uno podemos ir aportando nuestro granito de arena a una realidad, que como bien dicen por ahí, la paramos entre todos.

Es cierto que, en muchas ocasiones, la responsabilidad como rasgo de personalidad esconde determinados ambientes donde ésta misma se ha visto favorecida y reforzada. Esto quiere decir, que muchas veces podemos pedirle al otro “sé responsable por el grupo”, pero es importante que entendamos que esto es un valor que se aprende y, por tanto, se enseña a través de sistemas relacionales. Reflexionemos sobre qué podemos hacer como agentes activos y si no lo estamos haciendo, qué podemos poner en marcha para colaborar colectivamente. 

¿Y tú qué haces para aportar tu granito de arena?

Hay salida.

Marina Marhuenda

 M-34252

El grupo psicológico. Responsabilidad colectiva.

El grupo psicológico. Responsabilidad colectiva.

Hola, MásQuepsicos:

Hoy hablaremos del grupo.

¿Qué es este concepto y qué implica? Es un conjunto de individuos movilizados por una serie de capacidades sociales como el lenguaje, la cercanía, la semejanza… Implicando tanto una realidad psicológica como física.

Las tres características que mejor definen a un grupo son:

  • INTERDEPENDENCIA = dependemos de los otros para dar respuesta y satisfacer distintas necesidades. Por esta influencia compartida, algo que afecta a uno de los miembros del grupo es probable que afecte al resto de miembros de ese mismo grupo.
  • ESTRUCTURA = Asumimos roles y normas explícitas e implícitas aprendidas como especie que regulan la interacción con los otros en base a una finalidad.
  • IDENTIDAD COMPARTIDA = los miembros del grupo se perciben y son percibidos como unidad y, por ello, actúan de un modo unitario. Una de nuestras necesidades más básicas es el sentimiento de pertenencia a un grupo ya que una parte de nuestra identidad se construye en base a los grupos a los que pertenecemos. Este sentimiento de pertenencia se asocia con una gran satisfacción personal y valoración social dado que necesitamos de los demás para definirnos. Por este motivo, el grupo, en muchas ocasiones, se convierte en el único marco de referencia para nuestro comportamiento.

La formación de valores sociales, como por ejemplo el civismo, nos ayudan a mantener una identidad compartida ya que es la acción colectiva lo que desencadena esa sensación de pertenencia. En una situación como la que estamos viviendo, tenemos a nuestro alcance la posibilidad de actuar en consecuencia a un bien y a una finalidad común, y en este sentido, practicar el cuidado colectivo nos hace conectar con esa parte de nuestra identidad compartida, así como evolucionar como seres humanos y como especie.

Hay salida.

Rocío Moreno

M-29813

Ser mamá, podría ser…

Ser mamá, podría ser…

Ser mamá:

Ser madre es un cúmulo de novedades que, cada una, ordenará a su manera.
Es ilusión y preocupación, paz infinita y cansancio absoluto. Planificar y estar absorbida, es no salir de casa pensando sólo en tí.
Expansión, revolución y redefinir los cimientos. Limpiar, enseñar. Obnubilarte. Aprender cómo vuelan los pájaros y los perros hacen guau guau, pero de verdad. Es tener prisa y que se te pasen muy lentos los días. Parar a vivir. Conectar.
Comparación y disfrute. Es estar triste y sola. Ser juzgada. Y ser arropada. Reír a carcajadas, llenarte de sorpresas. Enternecerte. Bailar con todo el cuerpo. Trabajar sin cesar. Cantar en bucle.  Es miedo y la ausencia total del mismo: te sientes capaz de todo. Es lucha, entrega, pasión. Protección animal.
Responsabilidad. Cuidar, velar. Enloquecer, gritar, dudar. Desorden y abrazar para que pase todo. Ser casa.

Pasar un duelo y olvidarte de tu yo de antes para elaborar uno nuevo. Reinventarse.
Es difícil comprender que vas a ser el centro del universo para alguien.
Abruma. Vas a transmitir algo muy importante que se llama apego, que
es imprescindible que sea seguro para que sea sano. Será la herencia real que dejes. Por eso te tienes que cuidar.

Ser madre es amor extremo. A veces, hasta duele.  Ser madre es una
experiencia muy intensa y poderosa.

Feliz día a las madres que no quieren serlo, a las que no pueden gestar,
a las que perdieron a sus hijos, a las que adoptan y a las que están embarazadas; a las mamás solteras, a las de cualquier orientación sexual, a las mujeres que maternan, acompañan y respetan.

Hoy y siempre. Porque la vida no para.

Jadra A. Sanz

M-22844

Convivencia en pareja en tiempos de confinamiento (Parte 2)

Convivencia en pareja en tiempos de confinamiento (Parte 2)

Continuando con el post anterior…

Por otro lado, también podemos hacer ciertas actividades para fomentar el bienestar compartido en pareja. Algunas sugerencias podrían ser:

  1. Aumentar el tiempo de calidad en pareja, por ejemplo, intentando desayunar, comer y cenar juntos ahora que podéis hacerlo.
  2. Planear momentos a la semana donde podéis compartir vuestra sexualidad, potenciar el erotismo ahora que la cama u otros escenarios posibles están tan solo a unos metros.
  3. Utilizar esas “horas extras” que os ahorráis en ir al trabajo y volver de él, o en hacer ciertas actividades de salida, para planear una rutina de ejercicio diaria y compartirla, seguro que más de una risa os echáis.
  4. Permitiros aburriros juntos y por separado, simplemente no haciendo nada mientras compartís el espacio.
  5. Una vez al día aprovecha para decirle a tu pareja una cosa que te haya gustado de él/ella.
  6. Planead qué haréis juntos una vez que podáis salir de casa, anotad esos planes y dedicaos a detallarlos de cara a cuando los podáis poner en marcha.
  7. Añadir como parte de la rutina, una despedida y un saludo cuando tengáis que empezar y terminar de trabajar (incluso ahora, aunque lo hagáis desde casa) o cuando os vayáis de casa a comprar. Un par de abrazos/besos al día no le vienen mal a nadie.

Hay salida.

Marina Marhuenda

M-34252

Convivencia en pareja  en tiempos de confinamiento (Parte 1)

Convivencia en pareja en tiempos de confinamiento (Parte 1)

Durante el confinamiento, podemos encontrarnos situaciones en la pareja que requieran un ajuste de las interacciones habituales al estar conviviendo más horas de las habituales.

Algunas pautas para reducir la posibilidad de conflictos son:

  1. Acordar un día específico o varios (en función de lo que necesitéis) para dedicarle a las tareas del hogar (limpieza de la casa, cocinar…) así como a cómo os vais a distribuir dichas tareas ajustándose a vuestras necesidades.
  2. Respetar espacios de cada uno de los miembros de la pareja. En este sentido, podría ser una buena idea organizar un calendario para acordar qué días le toca a quién el salón y qué días la habitación para fomentar su espacio individual y evitar posibles discusiones sobre quién se va (en el caso de que haya uno de los miembros que necesite más espacio que el otro y para que no se vaya siempre el mismo).
  3. Seleccionar un momento del día en el que compartir las preocupaciones de vuestro día, las opiniones que tenéis con respecto a la crianza de los hijos e incluso algo que os haya podido molestar del otro. En caso del confinamiento, también para hablar de preocupaciones y miedos asociados a esta situación ya sea por temas laborales, personales, etc, por ejemplo, podéis hacerlo media hora antes de la cena.
  4. Utilizar los días entre semana para planear qué actividades distintas podéis hacer el fin de semana (ocio separado y compartido), entendiendo que en ocasiones puede ser necesario negociar (pactar y/o ceder). En caso del confinamiento, puede ser buena idea, por ejemplo, planear algo para el viernes por la noche o el sábado como: vestiros más elegantes y preparar una cita en casa, o valorar otras actividades que supongan un extra añadido a vuestro ocio como quedar a las 22h para ver una película con palomitas en el salón. 
  5. Finalmente, normalizar la aparición de conflictos o roces. La importancia reside en saber cómo gestionarlos: céntrate en tus necesidades y no en tus deseos (lo que quieres) para poder negociar una solución que se adapte a ambas necesidades.

Hay salida.

Marina Marhuenda

M-34252

El duelo (Parte 2)

El duelo (Parte 2)

Después de conceptualizar el duelo en el post anterior, es inevitable que no hablemos de la situación de duelo individual y social que estamos experimentando. Todo esto, afecta a cada uno de nosotros innegablemente, enfrentándonos a algo muy doloroso, las grandes pérdidas que estamos sufriendo.

Hay muchos factores que ahora mismo están impactando negativamente en el desarrollo natural del duelo ,como la rapidez de lo ocurrido, la necesidad del acompañamiento en sus últimos momentos, la ausencia de despedida antes durante y después del fallecimiento, sumado a todas esas emociones que acompañan, como la culpa o la indefensión y un largo etcétera. El sentimiento de pérdida más todos los factores nombrados, llevan ímplicitos una carga extra a los momentos naturales de tristeza, enfado, miedo y dolor.  

Y entonces, ¿Cómo podemos hacer una gestión emocional que nos ayude a sobrellevarlo?

Sabemos lo duro que es enfrentarse al dolor que supone decir a adiós para siempre, necesitamos despedirnos para que el duelo se asiente de forma adaptativa. Además, aquellas personas que se han marchado, se merecen una despedida especial.

El ritual de despedida nos ayuda a compartir el dolor, necesario para la superación del duelo. No hay una forma correcta o protocolizada de despedida, pero es recomendable que se haga desde el amor hacia esa persona. Se puede hacer en imaginación, a través de una carta, una foto, o con las cosas que nos gustaban de esa persona, por ejemplo. Es una elección muy personal y por eso le debemos dedicar su espacio y su tiempo, hacerlo nuestro, al fin y al cabo, el dolor es individual, y nadie mejor que nosotros para definirlo y darle forma.

HAY SALIDA.

Rocío Moreno

M-29813

El duelo (parte 1)

El duelo (parte 1)

La palabra duelo tiene origen latino que significa batalla, desafío. Sin lugar a duda, la pérdida de alguien o algo es un proceso que todos hemos experimentado o experimentaremos en algún momento de nuestras vidas, el cual puede producirse de manera natural oscilando entre los dos meses y los dos años.

En este proceso, la persona puede experimentar anhelo, añoranza, pena, malestar emocional intenso y preocupación generalizada asociadas a la pérdida. Esta, puede ser de diferentes casuísticas, no teniendo porqué ser solo la pérdida de un ser querido, puede haber sido perder un trabajo o cambiarse de país de residencia, por ejemplo.

Como todo proceso, el duelo tiene sus etapas, siendo cada una de ellas relevantes para la superación del mismo.

Las etapas son las siguientes:

  1. Negación: nos permite amortiguar el golpe, es decir, nos ayuda a prepararnos poder tolerar el dolor que nos produce la pérdida. No obstante, esta etapa no puede ser sostenida indefinidamente, ya que al final, nos acaba confrontando con la realidad.
  2. Enfado: rabia, resentimiento, frustración son emociones comunes en esta etapa, como consecuencia del conflicto entre lo deseable (no pérdida) y lo inevitable (pérdida).
  3. Negociación: nos ofrece la oportunidad de fantasear con la ilusión de control sobre la situación, buscando posibles estrategias.
  4. Tristeza: dejamos de fantasear, acercándonos más a la realidad de la pérdida, generándose una gran sensación de vacío. Se empieza a convivir con la realidad está definida por su ausencia.
  5. Aceptación: paulatinamente se aprende a vivir sin esa persona o algo querido, y se procesa e integra la superación de la pérdida.

Es posible reconciliarse con esta realidad, si te pesa, no estás sol@, nosotras podemos ayudarte.

Hay salida.

Rocío Moreno

M-29813

Caminando hacia la sanación.

Caminando hacia la sanación.

Tras un tiempo de confinamiento que, a todos, se nos está antojando muy largo, nos parece importante hablar de los cambios que se han producido en todas las personas.

Es cierto que hay un movimiento visible, que puede resultar potente, que se refiere a esta situación como oportunidad beneficiosa y sanadora en todos los sentidos. Sin embargo, esto funciona como un elemento desregulador para muchas personas, ¿por qué? Hay mucha gente que se está sintiendo culpable porque no le gustan las manualidades, porque no tiene ganas de cocinar (y muchos menos cosas sanas y elaboradas), porque, a pesar de que saben que tienen que hacer un esfuerzo social, se sienten abandonadas a nivel personal. Cuyos familiares están enfermos o han fallecido. Con dudas, rabia, ira, preocupación, frustración, desesperanza, dolor, incomprensión. Suena duro, ¿verdad? Estamos bastante convencidas de que muchas de las personas están atravesando este trance.

Cuidar de nuestras emociones será la clave para que esto no quede como un daño que se alargue en el tiempo y determine mi desarrollo posterior al confinamiento.

Por eso te proponemos hacer un ejercicio para ti. Coge papel y boli y responde:

  • Cómo lo estás viviendo.
  • Qué te preocupa.
  • Cómo ves la situación.
  • Consecuencias de este periodo.
  • Qué crees que te vendría bien para estar más tranquilo.

Es un paso para estructurar todo esto y resolver. A por ello. Hay salida.

Jadra A. Sanz

M-22844

Verse, sentirse, encontrarse.

Verse, sentirse, encontrarse.

Un punto importante que queríamos abordar y que nos llega a través de las redes versa sobre la búsqueda activa y compulsiva para matar el rato, aprovechar el tiempo, vez de poder escucharnos y decidir. Parece que tenemos que estar todo el rato ocupados, haciendo cosas, mejor sin son productivas y después las podemos sacar una foto para mostrar.

Nosotras queremos abogar por la necesidad de aburrirse como modo de fomentar habilidades: creatividad, resolución de problemas, autoconocimiento y reflexión.

No estamos acostumbrados a dedicarnos tanto tiempo ni tanto espacio. De hecho asusta encontrarse con uno mismo, tantas veces, tan seguido a lo largo del día, ¿verdad? Parece que poquito a poco a vas encontrando pequeñas partes de ti que te devuelven más oscuridad que luz. 

Ante la asunción de situación que tenemos, nos parece importante reformular poder llegar a ver la crisis como oportunidad de cambio y crecimiento. Para desechar y, después, incorporar.

Después del dolor, de la pérdida, de la muerte, hay salida.

Jadra A. Sanz

M-22844

Pantallas, ¿sí o no?

Pantallas, ¿sí o no?

En esta serie de reflexiones que estamos compartiendo en momentos de crisis, queremos seguir con el hilo de la anterior.

En todos estos enlaces que nos están enviando se demoniza las pantallas en pro de la actividad manual. Como nosotras pensamos que la virtud está en el término medio, pensamos que no es mejor dejar a un niño solo durante horas, por mucho que esté haciendo recortables. Si bien una pantalla compartida puede ser beneficiosa. ¿A qué nos referimos? Es preferible sentarme a ver X dibujos, película o juego con una actitud activa: mostrando interés, haciendo preguntas… Es un momento ideal para poder orientar a modificar determinada conducta que creamos inadecuada, enseñar valores, conocer a quien tenemos al lado, conectar con su mundo.

Os vamos a hacer una pregunta ¿qué ha pasado con los juguetes de Navidades? Casi todos nosotros recibimos una cantidad ingente por parte de familiares y amigos. Nos quejábamos porque no daba tiempo a jugar con todos. Os animamos a que recuperéis algunos (que quizá ni hayáis abierto) y los exploréis en familia.

En todo el caos, esto es una oportunidad única para tejer una red con los que más me importan.

Hay salida.

Jadra A. Sanz

M-22844